Fotografía: Luis Brito

Las morgues de México están rebasadas. Reciben más cadáveres de los que pueden guardar. Y muchos más de los que pueden identificar. Ninguna autoridad ha aclarado cuántos cuerpos son.

Fotografía: Luis Brito

Datos inéditos hasta hoy revelan la magnitud de esta Crisis Forense que hiere a miles de familias que buscan a sus familiares desaparecidos.

Fotografía: Germán Canseco/Proceso

Son
38 mil 891 los cuerpos que pasaron por alguno de los Servicios Médicos Forenses
(Semefo) del país, entre 2006 y 2019, y que siguen sin ser identificados.

¿Qué se sabe de ellos?

Fotografía: Rafael del Río

Más de 289 mil personas han sido asesinadas y 73 mil personas desaparecidas entre 2006 y 2019. En estos 14 años de violencia desatada, el número de cuerpos NI, o No Identificados, creció 1,032%.

De 6 mil 869 cadáveres falta información sobre el año en que ingresaron a los Semefo.

Son 10 veces más cuerpos de hombres que de mujeres.

En uno de cada tres casos, los peritos no establecieron el género de la persona fallecida.

Fotografía: Germán Canseco/Proceso

Estado rebasado

Fotografía: Germán Canseco/Proceso

Tan sólo cinco estados concentraron 56% de los cadáveres de personas no identificadas: Estado de México, Ciudad de México, Baja California, Jalisco y Chihuahua.



Al cierre del 2019 estaban saturados 44 anfiteatros de 18 estados y del gobierno federal. Algunos, como los de Ciudad Juárez, Chihuahua capital, Tepic, Xalapa y de la Fiscalía General de la República superaban en 50% su capacidad para almacenar cuerpos.

De la morgue a la fosa común fueron llevados al menos 27 mil 271 cuerpos sin identidad.

5 mil 446 aún permanecen en las cámaras frigoríficas de los Semefo.

954 de ellos están dentro de urnas, reducidos a cenizas.

2 mil 589 fueron donados a universidades.

Fotografía: Germán Canseco/Proceso


Las autoridades de Coahuila, Jalisco, Nuevo León, Oaxaca, San Luis Potosí, Tamaulipas, Tlaxcala y Zacatecas desconocen el destino de 999 cuerpos que ingresaron a sus unidades.

Fotografía: Mónica González

No pudieron responder a la pregunta:

¿Dónde están?

Cometieron desapariciones administrativas.





Exhumaciones mal realizadas, personal e instalaciones forenses insuficientes, funerarias convertidas en Semefo, cuerpos perdidos en el laberinto de la burocracia o entregados a familias erradas, son apenas reflejos del colapso.

Fotografía: Efraín Tzuc

Alrededor de 2 mil 600 especialistas enfrentaban la llegada ininterrumpida de nuevos cuerpos.

En Michoacán son 196 peritos. En Jalisco, un estado con 1.7 veces más población, apenas, 49 peritos.

Fotografía: Germán Canseco/Proceso

A mediados de 2019, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador anunció que habría un Mecanismo Extraordinario de Identificación Forense que devuelva el nombre a las miles de personas cuyos cuerpos permanecen en Semefo como anónimos.

Fotografía: Moisés Pablo/Cuartoscuro

Más de un año ha pasado y el Mecanismo todavía no funciona. Mientras tanto, la violencia no cesa en el país y nuevos cuerpos sin nombre quedan atrapados en la burocracia forense. Su suerte está en el aire.

Fotografía: Brigada Nacional de Búsqueda / Eréndira Rivera

Conoce la crisis forense en tu estado

Investigaciones

La tortuosa búsqueda en los archivos de la muerte
Crisis forense: Cuando las funerarias suplieron al Semefo
Desaparecer dos veces: la burocracia que pierde cuerpos
Un país rebasado por sus muertos
Jalisco: La verdad de los “tráileres de la muerte”

La serie #CrisisForense de Quinto Elemento Lab y A dónde van los desaparecidos revela el colapso del sistema forense en México y las consecuencias para miles de familias que buscan a sus seres queridos y para los miles de cuerpos que siguen sin identidad.